Rebelión

Rebelión
Capítulo 5 ya disponible/Capitulo 6 en desarrollo

11 may. 2016

Capitulo 5

Capítulo 5

Lo primero que vi al abrir mi ojos por primera vez desde que abandonamos Atlantis, fue oscuridad. Estaba confundido. No sabía si seguía durmiendo o finalmente había sucumbido al permanente vacío de la muerte y ahora mi esencia vagaba libre por el limbo. Mis otros sentidos aún estaban atrofiados a causa de la toxina que, a pesar de haberla ya expulsado casi totalmente, seguía causándome problemas. Traté de moverme con cuidado, pero una punzada proveniente de la herida me impidió seguir intentándolo. Por lo menos el dolor me hizo darme cuenta de que aún no había muerto. Recorrí con mi mano mi cuerpo hasta llegar a mi tobillo. Sentí los músculos hinchados bajo mi mano. Deslice la mano por debajo de las vendas y apreté con mi dedo en el tajo para saber que tan profundo era. No pude evitar soltar un gemido mientras lo hacía.  Normalmente podría sacar fácilmente el veneno cambiando mi forma. En este caso no pude hacerlo debido a que la ponzoña parecía afectar de manera drástica a la anatomía atlante y debilitaba mis poderes.

15 nov. 2015

Capitulo 4

Capitulo 4

La nave ya se encontraba a unos cuantos kilómetros del planeta cuando salimos del modo de sigilo. Mis manos estaban sudorosas y temblaba. Los minutos anteriores ocurrieron con mucha rapidez. El reptiliano, el cuchillo, el asalto... Estaba muy cansado. Me dirigí al puesto de mando. Allí estaba Koralli sentada mientras dirigía la nave. Me senté a su lado. Le pregunté como iba todo y luego de que contestara nos quedamos en silencio. Delante se podía ver el infinito negro de espacio con miles de puntos brillantes. Miles de estrellas con incontables mundos en ellas. Mundos que quizás nunca sean descubiertos por otros. Era tan tranquilo allí fuera. Nada interrumpía la calma del basto espacio.

La calma fue interrumpida a los poco minutos por aullidos. Gritos de dolor, agónicos.

23 sept. 2015

Capitulo 3


Capitulo 3

Me encontraba sentado en la arena, esperando a que volvieran las patrullas. Tenía pocas esperanzas de que regresaran pero sin embargo allí estaba. Mis soldados descansaban igual, muchos de ellos heridos por la explosión de la nave. Maldije en voz baja un millón de veces. Si tan solo hubiéramos podido atravesar el maldito vórtice, hubiéramos capturado a ese idiota de Xio. Estaba muy molesto. No solo por que se me había escapado de entre mis garras, sino también por que después de un fracaso, sobre todo en una misión tan importante como esta, viene un castigo.